¿Qué es la PORNOPOLÍTICA? Muchos nos han preguntado por qué La Franja de Guaza utiliza la pornografía para satirizar la realidad política más cercana: (1) (2). La respuesta es sencilla: porque la política actual es pornográfica. Si quieren ustedes comprender la política actual dejen de leer aburridos y tristes artículos de opinión. Hagan como nosotros. Familiarícense con los principales buscadores de pornografía; que Onán nos proteja de la disfunción eréctil; y, ya saben, como dice Trumpmake your dick great again. Allá vamos.

Buscando una definición

La pornopolítica es, a falta de una definición mejor, que está por llegar, el enculamiento masivo, continuado y consentido de la sociedad por parte de la clase política. Sin condón ni vaselina ni nada. Se trata de una relación sado-masoquista. La clase política disfruta poseyendo salvajemente a las clases gobernadas y éstas, presas de las más sórdidas fantasías de dominación, se deleitan ofreciendo una fingida resistencia a las brutales embestidas de su agresor.

la pornopolítica es como la post-pornografía: de baja calidad, amateur, casposa, obscena y grotesca

La pornopolítica es como la pornografía pero real. Mejor dicho, la pornopolítica es como la post-pornografía: de baja calidad, amateur, casposa, obscena y grotesca. Torbe es el profeta-deidad de la post-pornografía en España. A su chalet-palacio-templo acudían, antes de entrar en prisión, decenas de oráculos, jóvenes muchachas de clase obrera, para ser sacrificadas-devoradas por un viejo gordo y asqueroso. De la misma forma, nosotros, pobres criaturas-votantes, acudimos a las urnas cada cierto tiempo para consentir el reparto de las rentas del Estado, aún a sabiendas de que, al día siguiente, vamos a ser sodomizados sin piedad por esas personas de mirada alegre y saludo fácil. Las chicas de Torbe por lo menos cobran. Nosotros ni eso.

Pero a lo que vamos. Porque la cuestión es la pornopolítica. ¿Qué coño ha pasado, nos preguntamos, para que la clase política europea, y especialmente la española, haya pasado en apenas tres décadas de Deep Throat (1972) a los cortos amateur de baja calidad donde tres gañanes abusan de una chiquilla que no termina de saber muy bien dónde está? ¿Será el dinero? ¿Será la coca? ¿Serán las putas? ¿O será culpa de Marylin Manson y de los putos videojuegos? Quién sabe.

Pornopolítica Torbe

¿Cómo se reproducen los pornopolíticos?

Los pornopolíticos, según estudios de dudosa autenticidad, se reproducen a través del método #blowjob, esto es, mamando pollas, o coños (#pussyliking), o culos peludos, o lo que sea, a otros pornopolíticos. Aunque desconocemos la identidad del Sujeto 0, damos por hecho que, en algún momento, tuvo que existir: el primer pornopolítico; el primero en recibir una felación por parte de un mediocre aspirante. Desde ese momento, el crecimiento de los pornopolíticos está fuera de control y amenaza con devorar la práctica totalidad de nuestros impuestos y el 78% de las palabras del diccionario.

el crecimiento de los pornopolíticos está fuera de control y amenaza con devorar la práctica totalidad de nuestros impuestos y el 78% de las palabras del diccionario

El hábitat

Podemos encontrar a los pornopolíticos en las administraciones del Estado, sucedáneos y marcas blancas. es decir, en todas partes. Puede haberlos de izquierdas y de derechas; pero también pueden ser tullidos, esto es, sin brazos o piernas; o pueden ser subnormales, o sea que no saben dónde queda la derecha y dónde la izquierda. Su alma mater, de tenerla, lo cual no está probado, parece integrarse en algún lugar entre el pitagorismo, las Ideas de Platón y las rancheras de Bertín Osborne, o sea que son fundamentalmente idealistas. Prefieren la apariencia del poder que el ejercicio del mismo. Lo cual no quiere decir que no supongan un peligro para las buenas costumbres. Frente al escritorio del primer despacho consistorial, rodeados de papeles que les hacen firmar, los pornopolíticos pueden iniciar el complejo proceso de desquiciar la realidad hasta hacerla coincidir con su fantástico mundo de algodón de azúcar: pintan rayas azules; se llevan a un psicólogo al ayuntamiento; restringen la actividad económica de montes y zonas rurales; organizan todo tipo de actos tridimensionales; abrazan a los artesanos; llenan una isla de trenes; van a Sálvame; etcétera.

¡Corred insensatos!

De una forma o de otra, la pornopolítica está aquí y ha venido para quedarse. No puedes enfrentarla. Sólo puedes huir, buscar un agujero profundo, abastecerte de alcohol, cigarrillos y pornografía de la buena y esperar, con un poco de suerte, a no ser alcanzado por el enorme cipote de la pornopolítica: impuestos, corrupción, Ley mordaza, faltas de ortografía y vergüenza ajena… mucha vergüenza ajena.