Como cada Navidad, los Servicios Sociales de Arafo repartirán unas magníficas y fastuosas cajas de Navidad entre los principales informadores del Régimen

El pasado año toco color amarillo. Este año, según fuentes extraoficiales, predominará el azul, el blanco y el amarillo, todo ello aderezado con las 7 estrellas verdes. Esta refinada alusión a la bandera canaria estaría estrechamente relacionada con el fichaje del AIA (*) por Coalición Canaria

Este año, coincidiendo con el traspaso del último chiringuito de Lemes a CC, se ha decido apoyar – más si cabe – a la extensa red de espionaje especializada que el régimen ha colocado por calles, plazas, bares, kioskos, callejones, callejuelas, plazoletas, madrigueras… En palabras de Lemes, primer dignatario de Arafo, Paladín de San Agustinito y enemigo natural de Luisi…

La unión del AIA con CC, es decir, mi última artimaña para no quedarme descolgado de los dineros y las ayuditas insulares y de más allá, ha soliviantado los ánimos de algunos araferos, especialmente de los antiguos miembros de CC-Arafo. Por otro lado, intuimos que los cabrones de La Franja de Guaza pueden tener, que sepamos, a dos o tres espías infiltrados entre nosotros. Evidentemente pagados con dinero negro del chavismo

Dadas las excepcionales circunstancias, los que hayan colaborado con los chismes más significativos o importantes para la administración tendrán como premio dos cajas de navidad. La primera caja, la de siempre, proveerá a los fieles al régimen de las viandas clásicas que todo hijo de vecino pueda esperar de una caja de Navidad: polvorones caducados, chorizos grasientos, vinos de segunda, etcétera. La segunda caja, para variar, tendrá un walkie talkie, una pata de jamón de cochino negro Finca del Helecho de Arico, un bolígrafo con cámara incluida, una grabadora, un diccionario de ingles,francés y alemán, dos botellas de sidra, una caja de condones… y muchas sorpresas más.

Esta iniciativa, como apuntamos en el titular, viene a premiar la lealtad de la red de espionaje, que no coge bajas, ni días de asuntos propios. Los espías del régimen de Arafo están día sí día también al pie del cañón, esperando a que llegue el primer chisme de la mañana, para comunicarlo en las dependencias municipales, donde, presumiblemente, se apunta la hora de llegada del chismos@, la categoría del chisme, y el número de chisme de la semana. Este extraño registro, según parece, es muy seguido por el grupo de gobierno.

(*) Recordemos que AIA es el chiringuito que se montó Lemes que responde a las iniciales de “Ai Ai, papar, dame argo no?”