En el Estadio Ramón de Carranza se ha dado una de las anécdotas futbolísticas del año, en el partido correspondiente a la ida de los Dieciseisavos de Final de la Copa del Rey. El equipo local, el Cádiz C.F., se enfrentó al Real Madrid, contra el que cayó 1-3. Lo curioso no es el resultado, sino que el equipo blanco ha dado una muestra de su nefasta gestión administrativa, alineando a un jugador que anteriormente no habían visto.

El futbolista en cuestión es Chewbacca, un wookie del planeta Kashyyyk, cuyos únicos servicios conocidos anteriormente son los que prestó a la Alianza Rebelde. Cierto es que un despiste lo puede tener cualquiera, pero es curioso que en el vestuario nadie se percatara de ello, ni siquiera el entrenador del conjunto merengue, Rafa Benítez, que ya había vivido un episodio similar cuando dirigía al Valencia C.F. El míster, en rueda de prensa, comentó que durante el calentamiento “había visto a alguien más peludo de lo normal, pero igual podía ser Marcelo, recuperado de su lesión” y que por eso se decidió a darle unos minutos.

El cuerpo técnico del Real Madrid, en un intento de demostrar su buena fe, sustituyó a Chewy en el descanso, pero ya había marcado un gol durante el primer tiempo, algo difícil de reparar. Por ello, el Cádiz ha echado a andar la maquinaria legal, para ganar en los despachos lo que no pudieron en el terreno de juego.

Por su parte, Chewbacca, ha dejado unas declaraciones a la Franja de Guaza al término del encuentro:

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