El equipo de astrónomos canadienses que lleva más de 20 años analizando el cráter de Chicxulub, en la península de Yucatán, han dado con una evidencia fundamental para comprender la naturaleza del objeto que impactó en ese lugar. En concreto, han encontrado restos de aguapata y un cacho de bocadillo de mechada cuya composición sólo se encuentra en un lugar del mundo: el bar “Brisas del Teide”, en Fasnia.

Pulguita de mechada

La hipótesis que los científicos manejan ahora mismo es que en algún momento del año 36.000 antes de Luisi (época de mayor esplendor de la civilización fasniera) algún lugareño que había perdido al envite lanzó una piedra hacia el horizonte con objeto de aliviar su angustia. Desde este punto de vista, apuntan, la famosa escultura de Agüimes no sería más que un producto de la tradición oral de emigrantes fasnieros instalados en el municipio grancanario.

Escultura de Agüimes

Otra de las conjeturas sobre la mesa alude a la posibilidad de que a algún fasniero se le fuera la mano jugando a las bochas y hubiera cogido una bola de un tamaño mayor del reglamentario, tirándola con demasiado ímpetu.

En todo caso, lo que parece claro es que estos nuevos hallazgos podrían dar un vuelco a las teorías actuales sobre la extinción de los dinosaurios y la influencia de los fasnieros en la evolución de la vida en la tierra.