Según la prestigiosa revista médica Homeopatía 2.0, Luís Domingo, Teniente de Alcalde plenipotenciario y digital de Arafo, podría haber nacido con el bastón de mando

Desde esa fecha, el político arafero más tránsfuga de la historia (ATI-PP-CC-AIA) soñó con sentar sus posaderas en la silla magna del salón de plenos del consistorio arafero. Se rumorea que todavía guarda el bastón de mando que recibió por la gracia de Dios el 5 de enero de una lluviosa noche arafera.

Según homeópatas de reconocido prestigio internacional, este extraño portento de la naturaleza otorga al jugador +5 de carisma y la habilidad transfuguismo. Gracias a estas dotes, el Sr. Luís Domingo acaba de entrar en el libro Guinnes de los Records como el político canario más tránsfuga de la Historia de la humanidad; aunque seguido, muy de cerca, por Domingo González Arroyo, alcalde de La Oliva.

A este record Guinnes, hay que sumarle el que otrora le otorgase el Generalísimo de todos los Ejércitos de España, Don Francisco Franco, y a instancias, claro, del dueño de un periódico de tirada regional que goza de una plazoleta en Arafo (sin rótulo): Marqués del Molino de Gofio.

En declaraciones exclusivas a este medio, Lemes apunta que:

Luís Domingo es uno de mis esbirros favoritos. Pero eso de que tenga tantos títulos empieza a caerme mal. A lo mejor termina como Tamarita…

Un rastro de cadáveres políticos

Otra de las características fundamentales de nuestro tránfuga por excelencia, el Sr. Luís Domingo, es la cantidad de cadáveres políticos que ha dejado a su paso; siempre como consecuencia de buscar lo mejor para sus vcinos, claro. El Sr. Rodrigo Condemor Gramenawer, reconocido homeópata a escala mundial, asegura que…

Estos rasgos están directamente relacionados con mutaciones generacionales del genoma caciquil del Sr. Luís Domingo. No descartamos que el origen de la mutación sea su predecesor, el estimado Dominguitos Calzadilla, alcalde olvidado y defenestrado por los desagradecidos vecinos araferos.

De una forma u otra, el reguero de cadáveres políticos llega hasta la puerta del último invento de Lemes, el AIA, más conocido como el “ay ay ay, papar, dame argo”. Se agolpan las promesas incumplidas, los plantones y las desavenencias. Esperemos que San Agustinito lo proteja y guarde de la ira de Lemes.