Un equipo de restauradores de la National Gallery de Londres encuentra un extraño rostro bajo la cara de uno de los usureros del famoso cuadro de Marinus van Reymerswale.

“Todo comenzó con una revisión de rutinaria”, afirma Fuckensio Westminster, director jefe del famoso museo londinense. Al parecer, uno de los restauradores dio la voz de alarma mientras realizaba el mantenimiento periódico del cuadro. Tras examinar detenidamente el cuadro, percibieron que algunos trazos “no cuadraban”. No lo dudaron ni un segundo. Se pusieron en contacto con Doña Cecilia Gimenez Zueco, célebre restauradora española, quien no tardó en llegar a Londres para ponerse manos a la obra. El Sr. Westminster asegura que…

“Las renovadas e innovadoras técnicas de restauración de caras que puso en práctica en el Ecce Homo de Borja no tienen parangón”

Lo que Doña Cecilia descubrió iba a sorprenderles

Bajo el fino trazo del cuadro de Marinus apareció un extraño rostro. Tras algunos días de intensa búsqueda internacional, el equipo del profesor Westminster dio con la respuesta al enigma: la extraña silueta no era otra cosa que la cara de Javier Mederos, conocido político local canario.

Para Don Octavio Rodríguez Delgado, cronista oficial de Güímar…

“El descubrimiento es inquietante. La ciencia había datado la llegada de Mederos al Ayuntamiento de Güímar a mediados del siglo XVIII… Esto lo cambia todo. Queda por descubrir, eso sí, cómo ha podido perpetuarse en el poder. Puede que el conocido paradigma de pactos y regueros de cadáveres políticos sea insuficiente para explicar este prodigio.

Tras el inquietante hallazgo, podemos decir con total certeza que Javier Mederos ya era concejal de Hacienda a principios del siglo XVI. En el cuadro podemos apreciar cómo Javier Mederos cuenta las monedas del erario público. No está claro pero las autoridades académicas sostienen que podría “estar contando las perritas para abrir la piscina municipal“.